Las diputadas protagonizaron un fuerte intercambio en redes sociales luego de que la Cámara Baja diera media sanción al proyecto que reduce la edad de imputabilidad a 14 años.
El cruce se originó en el marco de la maratónica sesión en la Cámara de Diputados, donde la representante de La Libertad Avanza, Karen Reichardt, publicó mensajes irónicos dirigidos a la bancada de izquierda. Reichardt cuestionó el uso de las «cuestiones de privilegio» por parte de los legisladores opositores, compartiendo contenido que ironizaba sobre la extensión de sus discursos. Ante esto, la referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, respondió de forma punzante preguntándole si al menos había logrado «entender» los argumentos expuestos.
La respuesta de Reichardt no se hizo esperar, redoblando la apuesta al acusar a Bregman de no querer ser parte de un «momento histórico» para el país y de vivir hablando «puro biri biri». Además, la legisladora oficialista chicaneó a la dirigente de izquierda por su desempeño electoral, afirmando que después de décadas en la política seguía «sacando tres votos». Bregman concluyó el intercambio defendiendo su trayectoria y la independencia de su espacio, señalando que prefiere obtener pocos votos antes que «colgarse de nadie».
Más allá del enfrentamiento dialéctico, ambas legisladoras mantuvieron posiciones antagónicas durante todo el debate legislativo. Mientras Reichardt celebró con emoción la media sanción bajo la consigna «delito de adulto, pena de adulto», Bregman utilizó sus intervenciones para denunciar que el proyecto no ataca las causas profundas de la inseguridad y aprovechó para criticar la política exterior del Gobierno. El episodio refleja la fuerte polarización que atraviesa el Congreso ante las reformas estructurales impulsadas por el Ejecutivo.






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