Un tribunal de alzada ratificó la pena impuesta al instructor de perros por haber entorpecido la investigación del joven desaparecido mediante la manipulación de evidencias.

El proceso judicial vinculado a una de las desapariciones más polémicas de los últimos años en la provincia de Buenos Aires ha sumado una resolución de cámara fundamental. En el marco del caso Facundo Castro, informaron que ratificaron la condena del instructor canino por plantar pruebas, confirmando que el hombre actuó de manera deliberada para desviar la investigación oficial. La sentencia inicial había quedado bajo revisión tras una apelación de la defensa, pero los jueces de segunda instancia consideraron que las pruebas sobre su accionar fraudulento son irrefutables. El adiestrador había presentado supuestos rastros que vinculaban a determinadas personas con el hecho, elementos que resultaron ser fabricados o manipulados para incriminar falsamente a terceros. Esta conducta fue calificada como una falta gravísima a la ética profesional y un delito de encubrimiento agravado por el entorpecimiento de la justicia. La madre de Facundo Castro manifestó que este fallo es un paso más hacia la verdad, aunque sigue reclamando por la identificación de los responsables directos de la muerte de su hijo. La condena implica la inhabilitación para ejercer como perito o adiestrador en causas judiciales, además de la pena de prisión correspondiente. Durante el juicio, se demostró que el instructor utilizó la confianza de los familiares y de los investigadores para introducir elementos ajenos a la escena original. Esta ratificación judicial es vista como un mensaje claro contra quienes intentan manipular causas de derechos humanos con intereses oscuros. El instructor continuará con el cumplimiento de su pena, mientras la causa principal por la desaparición y muerte de Facundo sigue abierta en los tribunales federales de Bahía Blanca.

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