La cantante colombiana se despidió del público porteño con un show vibrante en el estadio de Vélez. El momento cumbre de la noche fue su ingreso triunfal entre la multitud, acompañada por un séquito de figuras locales, antes de partir hacia Córdoba para el cierre definitivo de su gira en el país.

La historia de amor entre Shakira y Argentina escribió anoche un nuevo capítulo inolvidable. Ante un estadio José Amalfitani colmado, la barranquillera brindó su último show en Buenos Aires en el marco del Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, desplegando una fiesta de casi dos horas que mezcló la nostalgia de sus clásicos con la potencia de sus nuevos hits. «Argentina es mi casa, y lo que tengo con ustedes es un amor que no se acaba», confesó visiblemente emocionada, revalidando el vínculo que mantiene con el público local desde hace décadas.

El punto más alto de la velada ocurrió al inicio, con la ya icónica «Caminata de la Loba». Rompiendo la cuarta pared, Shakira ingresó al estadio atravesando el campo entre la gente, escoltada por un grupo selecto de celebridades e influencers locales que lucieron el dress code plateado característico de la gira. Figuras del espectáculo y ex participantes de Gran Hermano formaron parte de la «manada» que acompañó a la artista hasta el escenario, en una pasarela que desató la euforia de los fanáticos y se volvió viral en redes sociales minutos después.

El repertorio fue un viaje por todas sus eras: desde la crudeza rockera de los 90 con «Inevitable» y «Si te vas», hasta el segmento bailable con «Hips Don’t Lie» y «TQG». Hubo espacio para la emoción con un homenaje a Gustavo Cerati, y el cierre fue a pura explosión con la Music Sessions #53 junto a Bizarrap, coreada como un himno de empoderamiento colectivo. Tras esta despedida porteña, la gira pone rumbo a Córdoba, donde la artista se presentará el 14 y 15 de diciembre en el estadio Mario Alberto Kempes para dar el adiós definitivo a suelo argentino.

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