La llegada de precipitaciones vinculadas al fenómeno de El Niño generó alivio entre los productores agrícolas de la región. En Aldao, Santa Fe, los cambios climáticos han impactado favorablemente en los cultivos de trigo, justamente cuando estos se encuentran en etapas críticas de su desarrollo.

La humedad acumulada no solo beneficia al trigo en su fase actual, sino que además ha servido para recuperar las reservas de agua en el terreno. Este aspecto resulta crucial de cara a la siembra de soja, cuyo inicio ya se está concretando en varias zonas productivas.

Los agricultores de la zona expresaron su satisfacción con el timing de estas lluvias. La disponibilidad de agua en el suelo es esencial para que los cultivos de verano, particularmente la soja, logren una buena implantación y comiencen su ciclo vegetativo bajo condiciones hídricas favorables.

El fenómeno de El Niño, caracterizado por cambios en los patrones climáticos globales, incide directamente sobre los regímenes de precipitación en distintas regiones del país. En esta oportunidad, la convergencia entre el ciclo del trigo y la preparación para la soja hizo que las lluvias llegaran en el momento más aprovechable para ambos cultivos.

Los productores rurales reconocen la importancia de estos eventos climáticos naturales para la viabilidad de la producción agrícola. La combinación de lluvia oportuna con la siembra de cultivos de verano genera escenarios más favorables para proyectar rendimientos positivos en ambos ciclos.

La expectativa ahora se centra en que estas condiciones se mantengan, permitiendo que tanto la cosecha de trigo como el establecimiento de la soja se desarrollen sin sobresaltos.

Imagen: Guillaume Boulanger / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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