Tras la aprobación de cinco nuevos proyectos, el esquema de grandes inversiones alcanzó los 21 emprendimientos confirmados en minería, energía y agroindustria, mientras otros 22 expedientes en evaluación prometen duplicar el impacto laboral.
El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) continúa consolidándose como uno de los principales motores de dinamización económica e inserción laboral en la Argentina. Con la reciente aprobación de cinco nuevas iniciativas, el programa alcanzó un total de 21 proyectos confirmados que, en conjunto, representan una inversión privada de 46.700 millones de dólares y la generación estimada de 95.158 puestos de trabajo directos e indirectos en diversos puntos del país.
Este flujo de capitales se distribuye en sectores clave para la matriz productiva nacional, con un fuerte sesgo federal que abarca desde la cordillera cuyana hasta el corazón agroindustrial y la Cuenca Neuquina. A la par de los proyectos ya aprobados, las autoridades avanzan en la evaluación de otros 22 expedientes solicitantes que, de ser convalidados, proyectan duplicar el volumen de empleo e inversión en los próximos años.
Minería: el gran traccionador de empleo directo e indirecto
Dentro de la nómina de proyectos aprobados, la minería de exportación concentra los mayores desembolsos y la demanda más intensiva de mano de obra. El proyecto de mayor envergadura ratificado hasta el momento proviene de la provincia de San Juan: la iniciativa Vicuña, impulsada por las firmas BHP y Lundin, contempla una inversión superior a los 9.700 millones de dólares destinada a la extracción de cobre, oro y plata. Solo esta operación proyecta generar 31.700 empleos entre la fase de construcción y la etapa operativa, además de estimar exportaciones anuales por 2.600 millones de dólares.






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