El Gobierno incorporó al régimen obras de renovación, ampliación y modernización de redes existentes, además de nueva infraestructura ferroviaria y logística. La medida busca facilitar grandes inversiones para aumentar la capacidad de transporte y mejorar la conexión de cargas en el país.
El Gobierno nacional amplió el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para precisar qué proyectos vinculados a la infraestructura ferroviaria podrán acceder a sus beneficios. La modificación quedó establecida mediante el Decreto 748/2026 y abarca tanto nuevas obras como intervenciones sobre redes existentes.
La nueva reglamentación amplía el concepto de construcción de infraestructura ferroviaria e incorpora proyectos de renovación, sustitución, transformación y desarrollo de instalaciones existentes. También contempla la infraestructura complementaria necesaria para el funcionamiento del transporte y la logística ferroviaria.
Entre las inversiones que podrán encuadrarse en el régimen se encuentran nuevas trazas, duplicación y renovación de vías, rehabilitación de ramales, renovación integral de puentes y alcantarillas, sistemas de señalamiento y telecomunicaciones, electrificación y pasos a distinto nivel. Las tareas limitadas exclusivamente a la conservación o mantenimiento de la infraestructura existente quedan excluidas.
La modificación también alcanza a proyectos logísticos directamente relacionados con el ferrocarril, como nodos logísticos, puertos secos, centros de transferencia de cargas y playas de maniobra y clasificación, ampliando las posibilidades para inversiones destinadas al movimiento de mercaderías.
Con los cambios, el Gobierno busca brindar mayor previsibilidad para el desarrollo de grandes inversiones ferroviarias y facilitar proyectos orientados a modernizar la red, ampliar su capacidad y fortalecer la infraestructura logística asociada al transporte de cargas.






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